La satisfacción sexual ha sido caracterizada en ocasiones como el barómetro de la calidad de una relación íntima. Esta dimensión de la sexualidad, resultado de experiencias sexuales tanto individuales como compartidas, se fundamenta en la evaluación de los aspectos positivos y negativos de las propias relaciones sexuales.
Una de las principales lagunas en el estudio de la satisfacción sexual es su insuficiente abordaje en colectivos que ven limitados sus derechos sexuales en el ámbito social, entre los que se incluye el de las parejas del mismo sexo. Como consecuencia, de entre los diferentes modelos teóricos que se han aproximado a su estudio, ninguno se había focalizado exclusivamente en las experiencias de personas pertenecientes a la diversidad sexual.
En un estudio reciente publicado en Archives of Sexual Behavior, los/as investigadores de la Universidad de Granada Pablo Mangas, Juan Carlos Sierra y Reina Granados, en colaboración con Inês M. Tavares (Lusófona University, Porto) y Cristóbal Calvillo (University of Arkansas for Medical Sciences), validaron, en parejas del mismo sexo LGB, uno de los modelos teóricos sobre satisfacción sexual más consolidados: el Interpersonal Exchange Model of Sexual Satisfaction (IEMSS).
Esta teoría explica que el mantenimiento, desarrollo y deterioro de las relaciones íntimas se realiza atendiendo a los intercambios -tanto sexuales como no sexuales- positivos (o recompensas) y/o negativos (o costes) que tienen lugar en el marco de una relación de pareja. En este estudio participaron 228 parejas españolas del mismo sexo (116 parejas de hombres y 112 parejas de mujeres) con una relación de pareja de, al menos, tres meses de duración.
Los resultados, en términos generales, fueron muy similares a los hallazgos previos en parejas españolas heterosexuales. Este hecho podría indicar que algunas variables psicosexuales, entre las que se encuentra la satisfacción sexual, estarían más asociadas al género que a la orientación sexual de la persona.
Más concretamente, en el caso de las parejas masculinas del estudio, se encontró que su satisfacción sexual puede explicarse por tres variables personales que contempla el IEMSS: su satisfacción con la relación de pareja, el balance o equilibrio entre las recompensas y los costes sexuales y el nivel de comparación entre las recompensas y los costes sexuales. En el caso de las parejas femeninas, sin embargo, además de estar explicada por estas tres mismas variables, su satisfacción sexual también parece depender de dos variables de la otra persona de la pareja: el equilibrio entre las recompensas y los costes sexuales y el nivel de comparación entre las recompensas y los costes sexuales. Los resultados subrayan la relevancia de evaluar a ambos miembros de la pareja para comprender las dinámicas diádicas que influyen en la satisfacción sexual.
Esto resulta especialmente significativo en el caso de las mujeres, cuya satisfacción sexual parece estar relacionada con las experiencias tanto propias como del otro miembro de la relación. Estos hallazgos ofrecen implicaciones valiosas para promover el bienestar sexual y la calidad de vida en las parejas del mismo sexo.
Referencia
Mangas, P., Tavares, I. M., Calvillo, C., Granados, R. y Sierra, J. C. (2025). Sexual satisfaction in Spanish same-sex couples: Testing the Interpersonal Exchange Model of Sexual Satisfaction. Archives of Sexual Behavior. https://doi.org/10.1007/s10508-025-03219-x
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