El Centro Investigación y Acción Comunitaria de la Universidad de Sevilla (CESPYD), el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) e integrantes del grupo de investigación Modelización y Medición del Comportamiento Humano del Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC) de la Universidad de Granada (UGR) han desarrollado el primer estudio sobre la salud mental en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE).
En el estudio, se han realizado 87 entrevistas a personas internas en los centros de Algeciras, Madrid y Valencia, donde las entidades de la red SJM están presentes. La duración media de estancia en España de las personas entrevistadas era de cinco años, y la nacionalidad mayoritaria de procedencia era Marruecos (58%) y países de Latinoamérica (39%).
Los CIE como espacios de riesgo para la salud mental
Los resultados revelan que el 70% de las personas encuestadas presenta una sintomatología elevada de ansiedad y depresión. Además, dos de cada diez personas admiten haber intentado infligirse daño a sí mismas durante su estancia en el CIE. El 70% de las personas comenzaron con esta sintomatología a raíz de su internamiento en CIE, prevaleciendo por encima de la media situaciones de nerviosismo, tensión, inquietud, soledad, tristeza, atrapamiento, exceso de preocupación o problemas para dormir.
Otro aspecto que aborda el estudio tiene que ver con cuestiones relativas a la calidad de vida. Las personas internas en su mayoría sienten seguridad en los centros, con alta valoración de la atención sanitaria o su relación con la policía, pero se evalúan negativamente tanto la atención jurídica, por la falta de información y dificultades de comunicación con su abogado/a, como la calidad de la alimentación en los centros.
Las personas internas comentan que existen medios para preservar la salud mental en los centros, entre los que destaca la posibilidad de practicar deporte, caminar u otras actividades físicas o de ocio. Del mismo modo, el 87% se muestra disponible para acudir a un servicio de ayuda psicológica, si fuese ofrecido por el CIE. Por ello, el informe enuncia recomendaciones a las autoridades, como contar con un servicio de acompañamiento psicológico que cuente con competencias culturales adecuadas, accesible para las personas internas y para el personal policial y de servicios.
El estudio define a los CIE como espacios de riesgo para el desarrollo o exacerbación de problemas de salud mental entre las personas internas, quienes se enfrentan a una forma no planificada de pérdida de libertad, despersonalización, aislamiento, confusión e incertidumbre. Además, existen dificultades de comunicación con profesionales y sentimientos de humillación.
El Estado es el responsable de garantizar el derecho a la salud de personas internas y el estudio alerta de que la detención contribuye a una pobre salud mental, siendo los CIE espacios de riesgo para que se produzcan autolesiones. La salud mental es un derecho humano a preservar y hacer valer.
Por todo ello, el informe insta a las instituciones a apostar por los espacios de apoyo, diálogo y reflexión; la disponibilidad de actividades deportivas y de ocio; la mejora de la atención jurídica; la disminución de los tiempos de espera; y la priorización de las medidas cautelares previstas en la ley, dejando el internamiento como última alternativa en casos muy específicos.
* Fotografía de la obra "Diáspora" (instalación) elaborada por la artista plástica colombiana Doris Yaneth Vargas López.
Referencias
Paloma, V., Benítez, I., Agüero-Collins, A., López-Núñez, C., & Saavedra-Macías, F. J. (2025). Perceived detention environment and mental health of detainees in immigration detention centers in Spain. Journal of Racial and Ethnic Health Disparities, 12(3), 1446-1457. https://doi.org/10.1007/s40615-024-01977-3
Investigadora de contacto en el CIMCYC
Isabel Benítez (ibenitez@ugr.es)